
Rafael Rivera, un interesante prospecto para nuestra tauromaquia
El joven matador platica sobre su situación actual.
Su abuelo, Fermín Rivera, un maestro del redondel; su padre, torero psicodélico y valiente de nombre Curro Rivera; él, Rafael Rivera, joven matador y tercero de la dinastía, está comprometido con la tradición familiar y con la fiesta taurina mexicana. Vestido con pantalón de mezclilla, una camisa blanca y una chamarra de piel, Rafael, quien presenciaba una novillada desde el tendido de la Plaza México, nos platica sus avances y lo viene para el futuro.
Rafael Rivera tomó la alternativa el 25 de agosto de 2003 en San Luis Potosí, de manos de Eloy Cavazos y teniendo como testigo a Miguel Espinosa “Armillita” con toros de Marco Garfías. Confirmó en la Plaza México el 26 de febrero de 2006. Fue su padrino Manolo Mejía y Ricardo Medina su testigo, lidiándose toro de Javier Garfías. Rafael es un torero que gusta del toreo artístico y lleno de sentimiento, como lo demostró la tarde de su confirmación en la México.
En este año 2006, Rafael ha toreado corridas importantes. “Estoy muy contento pues después de mi confirmación aquí en la Plaza México todo se ha dado muy bien, he toreado alrededor de 8 u 10 corridas; en Saltillo, en Torreón y en San Luis Potosí he salido triunfador y estoy muy contento, ahorita preparándonos en ganaderías y esperando estar presentes en la temporada de la México” comentó el joven diestro. Aseguró que se encuentra muy ilusionado de poder partir plaza nuevamente en la México.
El ser heredero de una dinastía de figuras del toreo es una responsabilidad enorme. Sin embargo, Rafael mención que esto le motiva aún más para ser figura del toreo. “Por supuesto que el apellido pesa, pero al mismo tiempo es un orgullo y un compromiso con mi persona el poder seguir con esta dinastía de grandes toreros y poderle brindar esto a la gente” dijo con un rostro firme y decidido.
Además, Rafael se dio tiempo para hablar de los nuevos valores de la tauromaquia mexicana, los novilleros. “Es un gran gusto ver que la baraja mexicana va creciendo, y con estos toreros que salen a jugarse la vida de esta manera, pues la verdad creo que esto es de admirarse”
Con una sonrisa, Rabel Rivera agradeció el interés hacia su persona, pero principalmente hacia la fiesta de los toros. No cabe duda que hay que ver de cerca ha este muchazo, que ya la temporada pasada dejó huella de arte, y esperemos que la próxima temporada grande lo confirme.
El joven matador platica sobre su situación actual.
Su abuelo, Fermín Rivera, un maestro del redondel; su padre, torero psicodélico y valiente de nombre Curro Rivera; él, Rafael Rivera, joven matador y tercero de la dinastía, está comprometido con la tradición familiar y con la fiesta taurina mexicana. Vestido con pantalón de mezclilla, una camisa blanca y una chamarra de piel, Rafael, quien presenciaba una novillada desde el tendido de la Plaza México, nos platica sus avances y lo viene para el futuro.
Rafael Rivera tomó la alternativa el 25 de agosto de 2003 en San Luis Potosí, de manos de Eloy Cavazos y teniendo como testigo a Miguel Espinosa “Armillita” con toros de Marco Garfías. Confirmó en la Plaza México el 26 de febrero de 2006. Fue su padrino Manolo Mejía y Ricardo Medina su testigo, lidiándose toro de Javier Garfías. Rafael es un torero que gusta del toreo artístico y lleno de sentimiento, como lo demostró la tarde de su confirmación en la México.
En este año 2006, Rafael ha toreado corridas importantes. “Estoy muy contento pues después de mi confirmación aquí en la Plaza México todo se ha dado muy bien, he toreado alrededor de 8 u 10 corridas; en Saltillo, en Torreón y en San Luis Potosí he salido triunfador y estoy muy contento, ahorita preparándonos en ganaderías y esperando estar presentes en la temporada de la México” comentó el joven diestro. Aseguró que se encuentra muy ilusionado de poder partir plaza nuevamente en la México.
El ser heredero de una dinastía de figuras del toreo es una responsabilidad enorme. Sin embargo, Rafael mención que esto le motiva aún más para ser figura del toreo. “Por supuesto que el apellido pesa, pero al mismo tiempo es un orgullo y un compromiso con mi persona el poder seguir con esta dinastía de grandes toreros y poderle brindar esto a la gente” dijo con un rostro firme y decidido.
Además, Rafael se dio tiempo para hablar de los nuevos valores de la tauromaquia mexicana, los novilleros. “Es un gran gusto ver que la baraja mexicana va creciendo, y con estos toreros que salen a jugarse la vida de esta manera, pues la verdad creo que esto es de admirarse”
Con una sonrisa, Rabel Rivera agradeció el interés hacia su persona, pero principalmente hacia la fiesta de los toros. No cabe duda que hay que ver de cerca ha este muchazo, que ya la temporada pasada dejó huella de arte, y esperemos que la próxima temporada grande lo confirme.